Tenía ganas de conocer personalmente Korres. Creo que es de esas marcas de las que todos hemos oído hablar, pero pocos hemos probado… hasta ahora y menos mal, porque ¡ha sido todo un descubrimiento!.
Gracias a Iris de volverasentirtetowapa, junto con unas cuantas bloggers, tuvimos la oportunidad de asistir a una presentación de la marca en su recién remodelada tienda en Madrid (y damos fe de ello porque las más madrugadoras vimos aún a los obreros). Está muy bien situada: en plena calle Fuencarral (número 64) y, aunque lleva allí tres años, para muchas había pasado casi desapercibida…. hasta hoy.

Como nos contaron Jaime y Johanna, Korres es una marca griega que nació en la primera farmacia homeopática de Atenas. Su primer producto fue un jarabe de miel y anís para suavizar la garganta que todavía hoy podemos comprar y que, según dicen es ideal para endulzar el té. Después vinieron líneas faciales, corporales, capilares, de hombre y hasta de color, para una marca que cuida al máximo la cosmética pero que no olvida de donde viene y que conserva “reminiscencias” farmaceúticas con pastillas para la tos, champús para liendres, sticks anti-picaduras o hasta pastas de dientes, por ejemplo.

Korres nació en una farmacia, pero sus ingredientes son 100% naturales y basados en tradiciones y creencias griegas. Entre sus principales ingredientes están por ejemplo el conocido yogurt griego, componente principal de la Gama solar de Korres y que también se encuentra en su Crema Hidratante de Yogur para Pieles Grasas y Mixtas, con la que nos obsequió la marca (y de la que haremos un “A examen”). Pero si destaca alguna línea es la de Rosa Salvaje, la primera de la Korres y con un aroma delicioso.
Porque los olores son “marca de la casa”. Nos conquistó el exfoliante de Sandía con huesos de bambú o su Body Milk de jazmín.
Entre sus best sellers están sus Mantecas corporales y sus Mantecas Labiales, pero Korres tiene también perfumes (desde 30 euros), champús y hasta tintes. Nada es agresivo para el cuerpo ni para el cabello y de eso, mi piel ultra sensible puede dar fe, porque lo probamos casi todo. Después de dos horas de presentación de la marca salimos de la tienda con necesidad de asentar todos los conocimientos, de probar detenidamente las cosas y con una mezcla de olores a cada cual más delicioso y que duraron horas.

Una cosa que no me gustó: algunos de sus productos (por no decir casi todos) tienen el nombre y los ingredientes en inglés y/o griego. Está muy bien, pero mejor no le recomiendo a mi madre (o incluso a algunas amigas) que vaya a la tienda o sale desmoralizada porque no entiende nada.
De momento, apunto en mi whislist su tónico limpiador. Y más después de que todas las bloggers me regañaran por mi vaguería y mi utilización (prácticamente solo) de toallitas limpiadoras para desmaquillarme. Será la próxima compra. Gracias chicas. Y a Korres, gracias por abrirme los ojos a un nuevo mundo de sensaciones.
FOTOS: allthethingsaround
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