Perfúmate y sal a la calle
written by redaccion on Monday, December 28 2009
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Seguramente los perfumes son de los regalos más desenvueltos en Navidad y en San Valentín.
Mi objetivo no es levantar polémica con mis compañeros de estética, pero sí que es dejar constancia del uso abusivo que muchos hacen de esos productos.
Un amigo mío, cuya identidad no voy a rebelar, cuando viene a mi casa siempre me pide colonia y tiene el mal gusto de ponerse medio bote delante mío, viendo yo el uso abusivo que él hace de mi producto y peor aún, teniendo que oler toda la noche el olor del producto que deja de ser bueno para pasar a desagradable.
Jean Paul Guerlain decía “una buena fragancia debe seducir sin esfuerzo y gustar sin querer”. Esa es la clave de ese producto tan persona que sirve como olor identificativo de cada persona.
Su uso se remonta a la época Egipcia aunque hoy en día el abanico de posibilidades es tan amplio que se adapta a cada personalidad, estilo e intención.
Según el tipo de piel de cada persona, el perfume “oxida” de manera diferente y por lo tanto la percepción que transmitirá será distinta.
A la hora de perfumarnos debemos pensar en los demás y en no incomodarlos oliendo como mofetas.
Es por eso que el uso del perfume será el adecuado, sin abusos. Además es conveniente usar fragancias más ligeras para el día y más persistentes para eventos nocturnos.
Se recomienda no oler a más de 15 cm de diámetro.
Foto: Xavi Quiñones
Perfúmate y sal a la calle
written by redaccion on Monday, December 28 2009
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Seguramente los perfumes son de los regalos más desenvueltos en Navidad y en San Valentín.
Mi objetivo no es levantar polémica con mis compañeros de estética, pero sí que es dejar constancia del uso abusivo que muchos hacen de esos productos.
Un amigo mío, cuya identidad no voy a rebelar, cuando viene a mi casa siempre me pide colonia y tiene el mal gusto de ponerse medio bote delante mío, viendo yo el uso abusivo que él hace de mi producto y peor aún, teniendo que oler toda la noche el olor del producto que deja de ser bueno para pasar a desagradable.
Jean Paul Guerlain decía “una buena fragancia debe seducir sin esfuerzo y gustar sin querer”. Esa es la clave de ese producto tan persona que sirve como olor identificativo de cada persona.
Su uso se remonta a la época Egipcia aunque hoy en día el abanico de posibilidades es tan amplio que se adapta a cada personalidad, estilo e intención.
Según el tipo de piel de cada persona, el perfume “oxida” de manera diferente y por lo tanto la percepción que transmitirá será distinta.
A la hora de perfumarnos debemos pensar en los demás y en no incomodarlos oliendo como mofetas.
Es por eso que el uso del perfume será el adecuado, sin abusos. Además es conveniente usar fragancias más ligeras para el día y más persistentes para eventos nocturnos.
Se recomienda no oler a más de 15 cm de diámetro.
Foto: Xavi Quiñones