Los reflectores de la edición 10° Aniversario de la BAF estuvieron sin duda sobre las marcas más comerciales del país y de ello dio fe la Sala 1 que estuvo abarrotada de concurrentes. Tan abarrotada que decir que no cabía un alfiler era correcto y muchas veces ese alfiler era la prensa misma, ni decir el público.
Quizás aprovechando el momento del festejo por el homenaje al diseño de autor, se notó un cambio o un pequeño giro interesante en las identidades de cada marca que fueron un poco más allá para proponer una temporada inviernal bastante grunge y shabby-chic.
De todas ellas, la que se llevó todos los laureles fue la de Sarkany. La firma de calzado predilecto de las celebs locales hizo gala de su fama y presentó una mega pasarela de dos niveles, con andamios, show de luces y mucho glam. Excesiva por donde se la mire, dejó en claro que las plataformas imposibles y las botinetas son el must de toda fashion victim que se precie de serlo, eso sí, en cuero estampado símil leopardo, negro o colores estridentes.
De las colecciones más clásicas, como era de esperarse Uma; que siempre presenta su chica preppy pero esta vez con un poco menos cándida al igual que Como Quieres que te quiera. Rapsodia también fue fiel a su icónico estilo hippie-chic en donde la clave interesante estuvo en los estampados. Puma sigue apostando al street fuertemente retro de principios de los ‘90.
También hubo sorpresas, algunas interesantes de ver, otras desconcertantes. Desiderata, aunque clásica, sorprendió con la inclusión de asimetrías, prendas amplias y superpuestas en un look muy al estilo Annie Hall y bastante adulto para el target de la firma. Wanama, en tanto, se adueñó de un estilismo que se esparce como pólvora entre los más aficionados a la moda: un sombrerito fedora con copete modd de los ’50 que levantó sus básicos con inspiración tejana. Cook, sorprendió con su colección extra-relajada, pijamas para la urbe para los que les cuesta salir de la cama con frío. Prüne fue una de las desconcertantes, tratando de alejarse de su imagen clásica presentó un desfile con tintes industriales y casi post apocalíptico; quizás si la colección en sí tuviera más de éstas corrientes estéticas sería más congruente el visual merchandising que eligieron para la temporada.
En un buen término medio entre el diseño de autor y las marcas estuvo María Vazquez. La ex-modelo presentó una colección que baja sus propuestas para la noche a la urbe logrando una silueta muy vanguardista que pone el acento exacto en la estética naciente que se instala poco a poco en Argentina ¡por suerte! Hablo de un estilismo más producido, con mayor interés por lo diferencial y que suma a la comodidad un poco de lujo.
FOTOS: BAFWeek





