Que tiene una voz privilegiada nadie lo duda. Que es una auténtica belleza, tampoco. Sus curvas son alabadas hasta por las más envidiosas y su estilo, depurado por los años, sirve a muchas de inspiración. Por todo esto no es raro que a Beyoncé le lluevan las ofertas de los mejores diseñadores tanto para vestirla como para trabajar con ella.
Fue Thierry Mugler quien diseñó el vestuario para el tour I am… con el que recorrió el mundo encarnando a su alter ego Sasha Fierce: “la dualidad entre ser una mujer y una guerrera”, como definía el diseñador.

Cuando Armani la escogió como imagen de su perfume, descubrimos que Beyoncé olía a Diamonds y el último en apostar por ella ha sido Tom Ford, quien ha contado con ella como imagen y modelo para su colección de mujer PV 2011.
Con ejemplos como este, vemos que música y moda van más unidas de lo que puede parecer.
| < Prev | Next > |
|---|


